Testimonio sobre las graves violaciones de Derechos Humanos en los territorios ocupados del Sahara Occidental
24/09/2007 | Información
Testimonio sobre las graves violaciones de Derechos Humanos en los territorios ocupados del Sahara Occidental
Mohamed MAYARA
Señor Presidente,
Damas y Caballeros,
La invasión militar marroquí al Sáhara Occidental y los crímenes cometidos contra civiles saharauis constituye el inicio de sufrimientos y brutalidades que ninguna pluma ni testimonio no será capaz de reflejar fielmente.
Paralelamente a la invasión militar del territorio, el 31 de octubre de 1975, que se produjo menos de dos semanas de la sentencia del Tribunal Internacional de Justicia quien demuestra la falsedad de las alegaciones en cuanto a las relaciones entre el Sahara Occidental de una parte y el Reino de Maruecos y
Dije que paralelamente a la invasión marroquí las fuerzas represivas lanzaron una campaña de detenciones de ciudadanos civiles Sahrauis supuestamente simpatizantes con el Frente Polisario.
Mi padre Mayara Haiba estuvo entre unos miles de victimas de esa represiva llevada a cabo por las fuerzas marroquíes. Secuestrado el 27 de febrero de 1976 de su casa en Tan Tan en el sur de Marruecos. El era el más joven de cuatro hermanos, todos ellos fueron detenidos. Poco después, es matado bajo la tortura sufrida en un centro terrible secreto llamado Akedz.
Entre mi nacimiento y la fecha de la detención de mi padre separan dos meses. Su secuestro a un lugar desconocido ha constituido un duro golpe para mi familia que estaba compuesta de dos hermanos y cinco hermanas. Las fuerzas de marroquíes no se limitaron a hacer desaparecer a mi padre sino siguieron intimidando mi familia ejerciendo todo tipo de discriminación, segregación y humillación al igual que los cientos de familias de desaparecidos.
Damas y Caballeros,
Recuerdo la conducta humillante de la dirección y de los profesores en la escuela cuanto mi preguntaban sobre el trabajo de mi padre. Temía acusar directamente a Marruecos de su desaparición y me conformaba en afirmarles que es desaparecido. Inmediatamente empiezan los insultos y las ironías de hombres que supuestamente deberían asumir sus responsabilidades profesionales y morales.
¿Si la institución educativa es de estas calidades como van a ser los servicios de seguridad y los militares marroquíes?
En cualquier sociedad, la ausencia del jefe de la familia es una pérdida del Pilar fundamental y desaparición de mi padre afecto duramente mi madre quien se ha visto a asumir todas las responsabilidades.
Además de las tareas de todo los días para asegurar nuestra sobrevivencia, mi madre tuvo que organizarse junto a otros familiares de desaparecidos para iniciar la búsqueda del paradero de los desaparecidos. Es así como, tuvieron que viajar a Rabat pero cada vez la respuesta era la misma “Si no dejáis de preguntar por los traidores del Reino, os haremos desaparecer también”. Pero las autoridades no se contaron con las amenazas sino que detuvieron varias de los familiares. Es el caso por ejemplo de mi tía Tekber Bati y mi hermana Aicha Mayara.
La ocupación marroquí era y es todavía sinónimo de persecución policial mediante la inundación del territorio saharaui por mas de 200 000 soldados, gendarmes, policías y otros agentes de aparatos represivos.
Cada momento esperábamos la noticia de la muerte de mi padre al mismo tiempo que nuestra propia vida se ha convertido en un verdadero infierno. El miedo de ser detenido, de desaparecer o de ser asesinado era el clima reinante.
En 1991, al mismo tiempo que recibimos la terrible noticia de la muerte de mi padre con la vuelta de 322 sobrevivientes de Kalaat Maguna, Agdez, Skura y Bir de ElAaiun, he sido expulsado de la escuela la voluntad deliberada de la dirección por el simple hecho ser el hijo de una persona que es acusado de pertenecer al Frente Polisario.
Con la creación de
Damas y Caballeros,
Ginebra, 24.09.07
