Intervención de El Ghalia Djimi
11/12/2012 | Testimonio
Buenos días a todas y a todos, me llamo Djimi El Ghalia, nací en el año 1961, en Agadir, Marruecos, lugar donde los servicios marroquíes secuestraron a mi abuela en 1984 y desde entonces permanece desparecida sin que sepamos su destino, al igual que centenares de saharauis.
Yo misma sufrí la desaparición forzosa, entre 1987 y 1991.
En primer lugar quiero agradecer el señor Carlos Martin Beristaín, al centro universitario Hegoa a Euskal Fondoa al gobierno vasco y a todos lo que participaron, directa o indirectamente en la realización de este enorme trabajo que explica y detalla el sufrimiento del Pueblo Saharaui, las graves violaciones de derechos humanos (los lanzamientos de personas desde helicópteros, las fosas comunes, la desaparición forzada, las violaciones sexuales, envenenamiento de pozos, los bombardeos contra la población civil saharaui en exilio ,el exterminio del ganado, la situación de los presos políticos Saharauis, la represión contra manifestantes, etc….), sin olvidar homenajear a todos los mártires, a los ex desaparecidos y sus familiares y especialmente a los que confiaron en mi asociación y colaboraron con este proyecto.
Como os he dicho, yo fui desparecida en el año 1987, junto con mi hermana y compañera la defensora de derechos humanos presente a mi lado Aminatu Haidar, compartíamos la misma celda con muchas y otras saharauis. En nuestra liberación en 1991 éramos 321, de nuestro grupo éramos 73 mujeres y dejamos en las mazmorras marroquíes 56 mártires. Los servicios marroquíes intentaron convertirnos en ejemplo de gente fracasada, nos obligaban a declarar todos nuestros movimientos, si viajábamos nadie nos podía ayudar, ni dar trabajo, nada.
Pero a partir de 1994 comencé a reunirme con otras víctimas, para compartir nuestras experiencias y sufrimientos durante la desaparición forzosa y en las cárceles secretas, así como la represión y las dificultades de integración social por motivo del conflicto y por la falta de aplicación del derecho de la autodeterminación del pueblo saharauiy la falta de respeto de la legalidad internacional. Este movimiento fue bloqueado por los servicios marroquíes, que detuvieron a los activistas del comité de coordinación en diciembre y les obligaron a firmar una promesa de que no volverían nunca más a Rabat, además les quitaron sus tarjetas de identidad nacional marroquí. Por ello, no pudimos retomar la iniciativa hasta 1998, y desde entonces estamos trabajando para defender los derechos humanos en el Sahara Occidental, cooperando con el movimiento internacional y con todas las iniciativas en ese ámbito, incluso con las iniciativas oficiales marroquíes (el Comité independiente de arbitraje de 1999 y la instancia de equidad y reconciliación de 2004), poniendo a su disposición toda la información y abriendo nuestras casas para traer a los testigos y cualquier otra cosa que les pueda ayudar para llegar a la verdad de lo que pasó y con la esperanza de que nos iban a contar la verdad sobre nuestros familiares desaparecidos, si están vivos o muertos y porqué pasó lo que pasó y cómo? Una seria de preguntas para las que nos hacen falta respuestas.
En fin, lo que paso es que La instancia de equidad y reconciliación IER, nos trataron de mala manera y ni siquiera nos contactaron para informarnos de los resultados los que habían llegado sino que los leímos por nuestra cuenta cuando fueron publicados.
Los informes que publicaron en internet en diciembre 2010, por el consejo consultativo de derechos humanos marroquí (CCDH),nos trataban como cifras, como si se tratase de cualquier otra cosa que no fueran seres humanos, con muchas mentiras, con ambigüedad, indignidad y falta de respeto a las víctimas y sus familiares. Sentimos entonces otra nueva injusticia del régimen marroquí y nos dolió y nos duele que aquellas mentiras y falsificaciones fueron tratados en conferencias y correspondencias con ONGs humanitarias como Amnistía Internacional y la Federación Internacional de Derechos Humanos (fidh) y otras, así como en el Parlamento Europeo y otras instancias internacionales. Teníamos miedo que pudieran tapar la realidad y que pudiera ser olvidada nuestra Historia, nuestros sufrimientos y nuestros desaparecidos.
Con este trabajo que se presenta hoy y la realización de este informe académico, sentimos en la ASVDH que se puede conservar y respetar la verdad y la justicia y nos comprometemos a continuar trabajando por la verdad, la justicia, la dignidad y la independencia de nuestro Pueblo, utilizando este trabajo como un instrumento más y con la colaboración de los defensores de derechos humanos saharauis e internacionales.
Termino mi intervención insistiendo en la importancia de este gran trabajo y nuestra obligación de hacer un enorme esfuerzo de seguimiento para darlo a conocer masivamente y para aplicar sus conclusiones.
Gracias al centro de HEGOA, a Euskal Fondoa al gobierno Vascoy a todos la que apoyaron técnica o financieramente, al grupo técnico, a Eloísa y los demás, y a ti especialmente Don Carlos Martin Beristaín.
Enhorabuena para todos los seres humanos, este día universal de derechos humanos.
